Desde siempre se ha dudado de la existencia de un pensamiento más profundo que se encuentre fuera de los cánones que se nos han obligado aprender a través de la cultura occidental.
El trabajo de Miguel León-Portilla ha disipado algunas de esas dudas siempre enfocándose en la existencia de una filosofía prehispánica. En "El pensamiento Prehispánico" se observa una defensa a través del método histórico filológico y hermenéutico, me atrevería a decir.
Es fácil quizá ignorar un sistema de pensamiento que no comprendemos, sin embargo, no por ello quiere decir que no exista. Así mismo, estamos hablando de un artículo de una profundidad y dedicación que complementa los estudios del filósofo español y que se basa rigurosamente en fuentes más cercanas a los originales.
Lo interesante aquí, es como va desglosando las ideas e ilustrándonos a cerca de qué es el pensamiento filosófico, las principales características de este y la dificultad de comprenderlo desde nuestra visión occidental.
Me parece pertinente esta serie de divisiones o bloques de contenido en el texto los cuales ayudan a comprender lo que se nos dice contestando a manera de preguntas sobre nuestros orígenes. Ciertamente, filosóficamente hablando y siguiendo una explicación que nos recuerda la mayéutica de Sócrates. Después de todo, lo hombres siempre hemos tenido dudas sobre nuestro pasado y futuro.
La conceptualización abstracta del pueblo prehispánico, equiparado con culturas como las orientales piden una conciencia del presente y la trascendencia mucho mayor de la que nosotros los occidentales tenemos:
nos exige conocer nuestras raíces y manifestarnos ante todo aquello que nos impide llegar al saber.
Debido a una falta de lenguaje escrito, los pueblos prehispánicos guardaban su historia de memoria y a través de bellas imágenes en códices. El lenguaje y la comunicación del pensamiento para los pueblos indígenas era de suma importancia a pesar de no haber tenido una lengua escrita como la nuestra. Sin embargo, la compleja conceptualización que ellos tenían del mundo y las ideas han hecho difícil la traducción de muchos de los códices que podrían contestar las preguntas universales que se hace el hombre. Es justo también reconocer que a través de su historia, de su cultura en la concepción mitológica y cósmica, podemos comprender más de lo que nos querían decir y encontrar nuestro propio rostro.
Estudiar las flores y los cantos de los filósofos prehispánicos, es igual de apasionante que conocer a los filósofos occidentales incluso nos sirve para asimilar esas manifestaciones artísticas y de pensamiento, a sabiendas claro de que no son de primera mano. Es pertinente la descripción de los conceptos metafóricos que realiza León-Portilla puesto que así percibimos esos aspectos como parte de una filosofía.
