De qué sirven las canciones, de qué los abrazos,
estas ganas de oírte contemplarme
tus más sinceras palabras, los minutos oyendo tu voz.
Calma, el juego no se juega así
Entre estas piernas se guarda el verdadero secreto de
nuestra amistad
Entre tus dispersos risos las caricias que no querían llegar
a ternura
Pues qué te he hecho si solamente quería tenerte entre estos
brazos sordos
No, no es justo, yo juré que solo te deseaba mi cuerpo
Y ahora, me has dejado con recuerdos que me saben a cariño.
Vamos, ya no tengo tiempo,
Vamos, eres otro habitante de esta ciudad de la furia
Me voy quedando sin letras, sin besos
Quizá es momento de irme yo también
Al país de Nunca Jamás…
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